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Ilustre y Agustiniana Hermandad del Santísimo Cristo
de la Buena Muerte y Nuestra Madre de la Consolación y Correa en sus Dolores
Huelva |
| Licencia
registrada: Hermandad, versión 6 |
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A
fines del siglo XIX, se establecieron en Huelva los Padres
Agustinos, que mediante la correspondiente autorización
del Arzobispado de Sevilla, abrieron un colegio en la Calle
Puerto.
Por aquella época, esta calle presenta el centro neurálgico
de la ciudad pues en ella se encuentran tanto el Ayto. como
la Diputación Provincial. Y allí, en la Calle
Puerto permaneció durante 50 años el Colegio
San Agustín.
La llegada de los agustinos a Huelva supuso el inicio de todo
un movimiento religioso que hizo que una vez asentados en
la ciudad comenzaran a pensar en la fundación de una
hermandad de penitencia.
En un principio, se hace referencia a la pertenencia de hombres
a dicha cofradía, lo que se especifica claramente en
el articulo 20 al nombrar a los ‘’caballeros archicofrades’’,
lo que tiene especial relevancia si se tiene en cuenta el
carácter femenino de dicha corporación, la cual
estaba regida por mujeres.
La hermandad terminó de quedar fundada, gracias a la
acción del padre Gilberto Blanco que inculcó
en sus alumnos del colegio de los agustinos, el deseo de dar
culto externo a la Santísima Virgen, bajo la advocación
de Consolación; esta elección se apoyaba en
la imagen de una virgen que ya existía en el convento
de las RR. MM Agustinas, a la que se le venia rindiendo cutos
anuales.
Una imagen cuyo origen se pierde en el recuerdo y se alimenta
en la tradición, que afirma fue dejada por un sacerdote
que venia de América, o era americano según
las diversas versiones de este relato. Cuando pasó
algún tiempo volvió a por ella pero las monjas
le suplicaron que allí la dejara con tantas muestras
de cariño hacia la imagen que el sacerdote no tuvo
otra posibilidad de hacer caso a la petición, aunque
no de muy buen grado, ya que acudió incluso a los tribunales
de justicia.
Esta Virgen, frente a una cruz con un sudario y ya vacía
tras haber descolgado a Cristo, fue el misterio que se decidió
adoptar para que pocesionara por las calles de Huelva, lo
que al fin se vio cumplido el Viernes Santo del año
1922 a las 15:30 h de la tarde y tras realizarse el ejercicio
de las "Tres Horas".
Los alumnos del colegio que venían desde la Calle Puerto
entraban en la Iglesia ataviados con túnicas blancas,
capa y capirote celeste y correa agustiniana ceñida
a la cintura, colocándose frente a la imagen de la
Virgen, la cual procesionaria sobre un paso de caoba, sobre
un monte de pitas, chumberas y lirios.
El cortejo se iniciaba con la manguilla, que iba acompañada
de dos muñidores que anunciaban el paso de la procesión.
A continuación la cruz de guía, de caoba con
cantoneras de plata.
El diario '"La Provincia"' publica que Nuestra Madre
vestía saya de terciopelo negro bordada en oro, manto
del mismo color y cíngulo de oro, sin embargo, por
otras fuentes se argumenta que iba ataviada con precioso manto
de terciopelo celeste, por lo que esto no deja de ser un mera
curiosidad.
Dejando al margen la curiosidad lo que importa es que ya había
una nueva cofradía en Huelva.
Como toda nueva corporación, sufre una serie de dificultades
que son superadas cuatro años después siendo
hermano mayor D. José Urbano, quien decide dotar de
una imagen de Cristo a la Hermandad. La talla de cristo no
estaba dotada de gran calidad artística y además
no se correspondía con la advocación bajo la
que se había puesto, pues la imagen comprada era un
cristo aun vivo en la Cruz.
Para procesionar con esta nueva imagen se encarga un nuevo
paso a Gómez Basilio, también de caoba y gótico,
al que se pasa la Virgen, colocándose en el primitivo
la imagen del Señor.
De esta manera sigue haciendo su salida procesional hasta
el año 1931, en el que los Padres Agustinos se marchan de
Huelva. La hermandad se traslada a San Pedro, parroquia a
la cual pertenecía el convento, donde tenía su sede
canónica, pero desde San Pedro solo pueden procesionar
con la imagen del Cristo, porque la Señora era propiedad
de las monjas y estas no la dejan salir.
Durante la estancia en San Pedro el día de salida se cambió
al Lunes Santo, y se acuerda cambiar el color de las túnicas
a negro, manteniendo el azul en la capa y el antifaz. La imagen
volvió a procesionar en el año 1935, siendo esta una
salida que estuvo revestida de caracteres especiales ya que
la situación política no aconsejaba los desfiles procesionales,
pero la Hermandad de la Buena Muerte decidió realizar
su estación penitencial. Fue una salida procesional seguida
por numerosísimo publico que abarrotaba la puerta de
San Pedro. Al iniciar la salida las luces se apagaron y aun
hoy, nadie sabe decir a ciencia cierta si ese apagón
fue fortuito o estuvo provocado. La procesión discurrió
sin incidentes y la cofradía tras llevar a cabo su
recorrido se reintegró con total normalidad a la parroquia.
Al año siguiente, 1936, ardieron las imágenes
de los Sagrados Titulares debido al asalto que sufrieron los
edificios religiosos. A pesar de todo, al año siguiente
la Hermandad vuelve a procesionar por las calles de Huelva,
con una imagen de la Virgen bajo la advocación de Consolación
obtenida en Cartaya y un Crucificado de muy pequeñas
proporciones.
En 1939 no hubo estación penitencial pero ese verano tomaron
la decisión de realizar nuevas imágenes, encargándose
ambas a Joaquín Gómez del Castillo.
La Virgen es bendecida el 8 de marzo de 1940 y el Cristo el
Jueves Santo de 1941. La imagen del Cristo esta inspirada
en la imagen Sevillana del mismo nombre que en su día
realizó Juan de Mesa.
Curioso es conocer porque la cofradía no pudo volver
al convento de las Agustinas tras la guerra Civil. En 1940,
el secretario de la hermandad obtuvo del Cardenal Segura,
Arzobispo de Sevilla la pertinente autorización para
regresar al convento, pero la superiora del convento no permitió
la vuelta debido a que el texto estaba escrito a maquina.
Debido a esto, la hermandad se traslado a la Parroquia de
la Concepción.
Desde su traslado a la citada parroquia la hermandad estableció
su estación penitencial en la tarde del Jueves Santo
inmediatamente después que la hermandad de la Oración
en el Huerto aunque el primer año, de 1940, aun procesionó
el Lunes Santo. La imagen del Cristo de la Buena Muerte procesionaba
por aquellos años sobre su soberbio paso tallado por Peguero
teniendo la hermandad intención de dorarlo y sacar
a la Virgen bajo palio, lo que ocurrió desde 1949 hasta
1952.
Durante estos años se estableció la costumbre
de que los diputados transmitieran las ordenes con unas campanitas,
idea que procedía de la Hermandad del Cristo de la
Buena Muerte de Málaga, a pesar de que con el tiempo
dejaron de usarse, aunque mientras fue diputado Mayor de Gobierno
D. Vicente Barrios volvieron a utilizarse pero finalmente
se perdieron.
En 1953 comienza a gestionarse la búsqueda de madera
para el que seria el nuevo paso del Cristo, para lo cual el
Obispo de Huelva, Don Pedro Cantero respondió que la
pidieran al dictador de la Republica Dominicana Leonidas Trujillo.
Tras la travesía la caoba llego a Cádiz y el día 17
de noviembre fue trasladada hasta Huelva donde fue recibida
por el hermano Mayor y otros miembros de la junta de gobierno.
Recibida la madera se comenzó el trabajo de talla para
convertirla en el excepcional paso que aun hoy procesiona
por las calles de Huelva portando en él a la no menos
extraordinaria imagen del Señor de la Buena Muerte.
El paso fue tallado por Jose Garcia Páez, y el de la
Virgen por Jose García Torres, padre del anteriormente
citado artista y muy vinculado a la agustiniana hermandad.
El nuevo paso salió por primera vez a la calle en el
año 1957, completándose en años sucesivos
con apliques de plata.
Con el tiempo la revitalización generalizada de las
cofradías onubenses alcanzó también a la Buena
Muerte, que a finales de los 80 comenzó un periodo
de enriquecimiento. Las mejoras se ven completadas, ya en
la década de los 90, con la vuelta al convento de Sta.
María de Gracia de las RR. MM. Agustinas, donde reside
desde 1995 siendo priora del mismo Sor María de la
Eucaristía Figueroa Serra. |
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a la Semana Santa de Huelva a través de
www.hermandaddelabuenamuerte.com
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