Todo comienza cuando un grupo de amigos que ante la ausencia
de hermandades que desfilaban por las calles de Lebrija el
Domingo de Ramos, viajaban cada año a Jerez de la Frontera
para contemplar las hermandades que hacían su estación
de penitencia este día. Fue allí, donde surgió
la idea de poder llevar a Lebrija la grandeza que para muchas
personas supone el Domingo de Ramos. Se sembró la semilla
que más tarde dio como consecuencia la procesión
de esta cofradía.
En sus inicios tomaron parte muchos miembros, algunos fueron
más tarde costaleros, de aquí se constituyó
en 1989 una Junta provisional de Gobierno, cuya primera medida
fue el encargo al imaginero sevillano Juan Manuel Miñarro
López de la talla de nuestro Padre Jesús en
su Entrada Triunfal en Jerusalén. De las manos de este
consagrado imaginero salió esta preciada talla que
fue bendecida ese mismo año por el señor cura
párroco de la Parroquia de Nuestra Señora de
la Oliva, cediéndole la capilla de la virgen de la
Piña como lugar de residencia y cultos.
No fue fácil hacer su primera estación de penitencia
debido a las dificultades que esta hazaña contiene.
Aún así, pudo realizar su primera salida en
1990, comenzando su caminar por la puerta del patio de los
naranjos. Hecho éste que ha seguido desde entonces.
Ante la gran acogida recibida por el pueblo de Lebrija y la
culminación de todo un esfuerzo dedicado a este trabajo
decidieron seguir ampliando su patrimonio y haciéndose
eco de las citas del evangelio, encargaron a Juan Manuel Miñarro
la culminación de este proyecto con la talla del misterio,
aunque finalmente fue el escultor afincado en Lebrija Juan
Herrera Cala el que llevó a cabo este trabajo.
Con la hermandad de Nuestra Señora de la Salud de la
localidad Sevillana de la Rinconada poseen un hermanamiento
desde el año 1995, cuando los hermanos costaleros ofrecieron
su ayuda para llevar al titular de esta corporación
por las calles de Lebrija. Además tiene un vínculo
con la hermandad sevillana de la Estrella del barrio de Triana,
gracias a la advocación de Maria.
En el año 1999, se bendijo la imagen de esta asociación
con la misma categoría que la anteriormente reseñada
cofradía sevillana. Hace unos años, se produjo
la salida de esta Virgen en el cortejo procesional.
Desde que empezara sus estaciones de penitencia, el auge del
número de hermanos y nazarenos en la hermandad ha ido
en aumento, especialmente de jóvenes cofrades, gracias
en gran parte al día y la hora de la salida de la cofradía,
Domingo de Ramos por la tarde.
Hasta la primera salida de la Virgen de la Estrella, los nazarenos
llevaban palmas, pero a partir de este hecho, detrás
del paso de la sagrada entrada en Jerusalén, ese cuerpo
de nazarenos lleva cirios blancos.
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La talla del Nuestro Padre Jesús es obra del imaginero
sevillano Juan Manuel Miñarro López, esculpido
en 1989; representa a Jesús a lomos de una burra en la
entrada a Jerusalén. La obra sitúa a Jesús
sentado a la jineta sobre el lomo del animal. Asoman sus pies
por debajo de la túnica y mantiene la mano en posición
de bendición. Su rostro inclinado hacia abajo y mirando
hacia la izquierda, representa la mirada de Jesús a los
fieles de Jerusalén que esperan la llegada del Mesías.
Sobre su cabello sobresalen tres potencias de oro acabadas en
punta.
La talla de Nuestra señora de la Estrella es obra de
Juan Herrera Cala, en el año 1999. Tallada en madera
y policromada, representa la imagen de la Virgen María
con un rostro donde se mezcla un dolor todavía ausente
en la representación del momento al que hace referencia
la escena del evangelio de la entrada en Jerusalén.
La imagen tiene las características de la escuela
sevillana, dentro del taller del catedrático de la
Universidad Hispalense, Sebastián Santos Calero, maestro
del autor de la talla de la Virgen de la Estrella.
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